Operativo coordinado con apoyo aéreo busca a un grupo de montañistas perdidos en una de las montañas más altas de México, en medio de riesgos invernales.
Un operativo de búsqueda y rescate se activó en el volcán Citlaltépetl, conocido como Pico de Orizaba, ubicado en Puebla, tras reportarse la desaparición de 12 alpinistas durante su descenso. En el operativo participan elementos de la Guardia Nacional, la Policía Estatal y la Policía Forestal, apoyados por un helicóptero que permite agilizar las tareas en una de las zonas más complejas de la montaña.
El aviso fue recibido a través del sistema de emergencias 9-1-1, indicando que el grupo perdió la orientación en medio del descenso. Antes de que la comunicación se interrumpiera, lograron compartir sus coordenadas, lo que permitió delimitar un área de búsqueda inicial. Desde entonces, las fuerzas de rescate trabajan coordinadamente en torno a estas ubicaciones.
El operativo está bajo la dirección del titular de Protección Civil de Puebla, coronel Bernabé López Santos, quien señaló la participación activa de guías locales voluntarios. El uso de un helicóptero y la experiencia en rescates en alta montaña permiten maximizar las probabilidades de localizar a los montañistas sanos y salvos.
Esta emergencia ocurre en un contexto de riesgos elevados en el volcán, especialmente en temporada invernal, donde condiciones climáticas extremas, riesgos de avalanchas y la peligrosidad volcánica representan amenazas constantes para quienes ascienden. La práctica del alpinismo en este sistema volcánico requiere preparación especializada y condiciones meteorológicas favorables, ya que la montaña, al ser la más alta de México, presenta peligros particulares que exigen extremar precauciones.
Cabe recordar que, en diciembre pasado, un grupo de 11 alpinistas guatemaltecos se había perdido en el mismo volcán, siendo encontrados con vida tras más de 24 horas de búsqueda. Esto refleja la peligrosidad inherente y la necesidad de extremar las medidas de precaución en estas actividades en terrenos de alta dificultad.
La importancia de estas operaciones radica en la necesidad de proteger vidas humanas en una de las montañas más emblemáticas y peligrosas del país, además de destacar la colaboración interinstitucional que permite optimizar los recursos para los rescates en zonas remotas y de difícil acceso.
