Esta alarmante acción refuerza el riesgo para quienes buscan atención médica en Irán.
Miles de manifestantes heridos en Irán han sido arrestados en hospitales. Esta acción, denunciada por la relatora especial de la ONU, Mai Sato, representa una grave violación de los derechos humanos y el acceso a la salud.
Las prácticas de las fuerzas de seguridad han generado un ambiente de miedo, disuadiendo a la población de buscar atención médica. Además, se reportan extorsiones por el acceso a los cuerpos de los fallecidos.
El grupo de derechos humanos HRANA cifra en más de 5,000 los muertos por la represión. Las autoridades están acusadas de utilizar la fuerza letal de manera indiscriminada, lo que plantea serias preocupaciones sobre la situación actual en el país.

