La detección de consumo de drogas llevó a la dimisión voluntaria de varios agentes municipales, en un esfuerzo por fortalecer la confianza en la corporación.
En un operativo de control interno, seis integrantes de la policía municipal decidieron presentar su renuncia tras dar resultados positivos en pruebas toxicológicas, específicamente por consumo de cocaína. La acción se enmarca en una estrategia institucional para mantener altos estándares de disciplina y honestidad en la fuerza policial. Aunque estos casos representan una fracción muy pequeña del total del personal activo, la dirección de la policía local reiteró su firme compromiso de expulsar a quienes no cumplen con los perfiles éticos y de conducta requeridos. Además, otros cinco oficiales enfrentan actualmente procedimientos administrativos para esclarecer su situación. La adopción de estas medidas refleja una política constante de evaluación y control para asegurar la confianza de la comunidad y el respeto a los lineamientos de seguridad pública del municipio. La situación revela el esfuerzo de las autoridades por prevenir la presencia de conductas que puedan afectar la integridad de la institución y el servicio a la ciudadanía.
