Una pintura íntima del maestro impresionista, que permaneció en la familia del artista durante más de un siglo, alcanzó un valor récord en subasta.
Una obra del reconocido pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir, que representa a su hijo Jean Renoir junto a su niñera Gabrielle Renard, fue vendida en una subasta por una cifra millonaria, estableciendo un nuevo récord en el mercado del arte impresionista. Durante décadas, la pieza permaneció en la familia del artista, ya que Renoir la regaló a Jeanne Baudot, su alumna y amiga cercana, quien conservó la obra hasta hoy.
La obra, creada alrededor de 1895, captura una relación cercana y tierna entre el pintor, su hijo y la niñera que cuidaba de él, quienes eran modelos frecuentes en la obra de Renoir. Expertos en arte destacan la excelente conservación de la pieza, que mantiene vivos sus colores y detalles originales, en condiciones excepcionales tras más de un siglo.
El valor alcanzado en la subasta, que superó ampliamente otros récords del impresionismo, refleja la importancia y la demanda actual de obras de Renoir, considerado uno de los principales figuras de este movimiento. La relevancia de la pieza radica en su carácter único, su carga emocional y su íntima representación familiar, además de su excelente estado de conservación que facilita su valoración.
Para contextualizar, los récords en ventas del arte impresionista han ido en aumento en los últimos años, reflejando el interés creciente en obras auténticas y en buen estado de artistas históricos como Monet, cuyo trabajo “Pajares” alcanzó cifras que superan los 110 millones de dólares.
Pascal Perrin, experto en Renoir, confirma que esta obra mantiene una calidad estética y técnica impecable, lo que la posiciona como una de las piezas más valiosas y codiciadas del autor.
