Chihuahua, Chihuahua. – Los rellenos de labios, un procedimiento estético que utiliza ácido hialurónico para aumentar el volumen, han ganado popularidad, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Pacientes como Gianna Palumbo, de 22 años, relatan experiencias positivas y buscan normalizar la búsqueda de mejoras estéticas.
Un informe de la Academia Estadounidense de Cirugía Plástica y Reconstructiva Facial señala que casi el 75 por ciento de los cirujanos plásticos encuestados observan un aumento en las solicitudes de inyectables, como rellenos de labios, entre personas menores de 30 años. La influencia de las redes sociales y figuras públicas como Kylie Jenner ha sido un factor clave en este interés creciente.
Los profesionales médicos enfatizan la importancia de una consulta exhaustiva para discutir objetivos y preocupaciones, asegurando un resultado seguro y natural. Recomiendan encarecidamente acudir a cirujanos plásticos o dermatólogos certificados, o profesionales médicos que trabajen bajo su supervisión directa, para evitar riesgos asociados a procedimientos en entornos no médicos como habitaciones de hotel o spas.
Se aconseja a los pacientes evitar la emulación de estándares de belleza irreales vistos en redes sociales. Los expertos sugieren empezar con cantidades moderadas de relleno, como media o una jeringa, para lograr un efecto gradual y asegurar la comodidad del paciente con los cambios. Es fundamental que las expectativas sean realistas y que el deseo de los rellenos se alinee con una mejora real y beneficiosa.
Durante el procedimiento, se aplica crema anestésica y se realizan inyecciones de ácido hialurónico. Aunque puede ser doloroso, a veces se complementa con anestesia local. Tras la aplicación, es común experimentar hinchazón y moretones, que pueden aliviarse con hielo. Los resultados tardan aproximadamente dos semanas en asentarse y, si el resultado no es satisfactorio, el relleno puede disolverse. Los efectos suelen ser temporales, con una duración de seis a doce meses, aunque el uso continuado puede estimular la producción de colágeno.
Los riesgos principales incluyen la posible afectación de vasos sanguíneos, que puede llevar a necrosis tisular, aunque es poco probable en manos expertas. Se desaconseja el procedimiento para mujeres embarazadas o lactantes, y personas con heridas activas o alergias a los componentes. Quienes tienen historial de herpes labial podrían requerir medicación antiviral preventiva para evitar brotes post-inyección.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha advertido sobre el uso de dispositivos no regulados como las ‘plumas’ de hialurón, que utilizan alta presión para la inyección, debido a los riesgos de infecciones, cicatrices y otras complicaciones graves.
