La autovía entre Moraleja y Castelo Branco ha cobrado relevancia en las discusiones políticas y sociales. La Alianza Territorial Europea, junto con la Diputación de Cáceres y representantes de Portugal, exige la finalización de este enlace crucial para la zona norte de Extremadura. La demanda no se limita a una simple reunión; su objetivo es impulsar la conexión Madrid-Lisboa que beneficiará tanto a Cáceres como a las regiones portuguesas.
Este lunes, una delegación visitó el Palacio Provincial de Cáceres para presentar su solicitud. El objetivo es terminar los 72 kilómetros que faltan entre Moraleja y Castelo Branco. Se espera que las obras en Extremadura comiencen a finales de este año y que se avance en el primer tramo portugués, con 2026 como la meta para su desarrollo.
El corredor propuesto uniría la actual autovía que conecta Madrid y Moraleja con otra que enlaza Castelo Branco y Lisboa. Para los miembros de la Alianza Territorial, esta es la clave para evitar que el norte de Cáceres quede aislado, frenando el crecimiento económico y turístico en la región.
La delegación, compuesta por representantes de diversas organizaciones, también incluyó a Miguel Ángel Morales, presidente de la Diputación de Cáceres. Morales subrayó la importancia de la infraestructura para mejorar la dinámica provincial y destacó la necesidad de colaboración entre ambos países. Enfatizó que muchas decisiones se toman sin considerar a las zonas intermedias, dejando a estas regiones en una posición desfavorecida.
La presión de la ciudadanía se ha señalado como un elemento esencial para lograr los objetivos planteados. Morales instó a que tanto los habitantes de España como de Portugal se unan en esta causa, rostro que puede tener un impacto significativo. Además, la movilización social y la próxima concentración prevista para el 20 de mayo en Monfortinho forman parte de las estrategias para elevar la demanda de mejores comunicaciones transfronterizas.
Con información de elperiodicoextremadura.com

