La presidenta anunció la entrada en vigor de medidas constitucionales que limitan la participación de familiares en cargos públicos, en un contexto de aspiraciones en Zacatecas.
La presidenta de México ha establecido nuevos lineamientos jurídicos para fortalecer la integridad en la selección de cargos públicos, reafirmando que a partir de 2030 será obligatorio evitar la reelección consecutiva de familiares en cargos similares. La iniciativa, respaldada en la Constitución, busca prevenir el nepotismo y promover la transparencia en el servicio público, pero se adelantó a 2027 en la agenda de Morena, en paralelo a los procesos electorales estatales. La funcionaria aclaró que varias personas de una misma familia pueden desempeñarse en distintos ámbitos administrativos sin que ello implique prácticas deshonestas, siempre que no exista una relación de contratación directa o intención de continuidad en un mismo puesto. También destacó que los cambios representan un retorno a los principios históricos de la Revolución Mexicana, en los que el sufragio efectivo y la no reelección fueron pilares fundamentales para limitar el poder y promover la democracia.
En un escenario de tensión política en Zacatecas, el senador Saúl Monreal ha expresado su intención de contender en las próximas elecciones, a pesar de las restricciones legales. Sus declaraciones han suscitado reacciones en el ámbito estatal, donde su hermano, el gobernador de la entidad, ha llamado a la responsabilidad. La respuesta de las autoridades y los actores políticos refleja un escenario en el que las aspiraciones personales se enfrentan a las reformas constitucionales diseñadas para fortalecer la regeneración democrática.
