El proceso continúa en diferentes días según el primer apellido, con requisitos y ubicaciones específicas, para que los beneficiarios accedan a los apoyos económicos.
El proceso de registro para la Pensión Bienestar, destinada a adultos mayores y mujeres en situación de pobreza, inicia el 6 de diciembre en diversas sedes distribuidas por todo el país. La organización del registro se realiza según la letra inicial del primer apellido, facilitando una atención ordenada y eficiente. Este esquema busca evitar aglomeraciones y garantizar un acceso equitativo para todos los interesados, quienes deben acudir en los días correspondientes a su inicial.
El calendario establece que quienes tengan apellidos que comiencen con las letras S, T, U, V, W, X, Y y Z pueden realizar su trámite el viernes 12 de diciembre, después de haber sido atendidos el día anterior. Los módulos están abiertos de lunes a sábado, en horarios de 10:00 a 16:00 horas, en puntos que pueden localizarse ingresando a la plataforma oficial, donde también se indica la dirección exacta y los requisitos necesarios.
Para realizar el registro, se requiere presentar una identificación oficial vigente, como INE o pasaporte, una impresión reciente de la Clave Única de Registro de Población (CURP), un acta de nacimiento legible, comprobante de domicilio y un número de contacto válido. Además, si un beneficiario acude en compañía de un auxiliar, este también debe presentar sus documentos.
El apoyo económico consiste en un pago de 6,200 pesos cada dos meses, entregados mediante la tarjeta del Banco del Bienestar, sin importar las condiciones sociales, económicas o ideológicas del beneficiario. Las beneficiarias de la Pensión Mujeres Bienestar reciben 3,000 pesos cada dos meses, apoyando específicamente a programas enfocados en la igualdad de género.
Este esquema complementa esfuerzos gubernamentales para fortalecer la protección social, reconociendo la importancia de garantizar un envejecimiento digno y seguro para la población adulta mayor en México. Además, este tipo de programas reflejan una política pública enfocada en asistencia equitativa, vital en tiempos de retos económicos y sociales.
