La nueva normativa requiere que usuarios vinculen su línea móvil con CURP y una identificación oficial, con suspensión de servicios si no cumplen para esa fecha. A partir de 2026, todos los usuarios de telefonía móvil en México deberán registrar formalmente sus líneas telefónicas mediante la vinculación de su Número de Identificación Oficial (INE, pasaporte) y su Clave Única de Registro de Población (CURP). Esta regulación, implementada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), busca fortalecer la trazabilidad y la seguridad nacional en el uso de dispositivos móviles, lo que también permitirá mejorar la detección y prevención de delitos relacionados con llamadas ilícitas, fraudes y extorsiones. El proceso de registro debe realizarse antes del 7 de enero de ese año, siendo la fecha límite para evitar la suspensión del servicio el 26 de junio, con la suspensión efectiva el 30 de junio. La medida abarca tanto líneas físicas como eSIM, e incluye procedimientos en centros de atención y opciones remotas, que requieren una selfie para verificar la identidad del titular, además de la documentación oficial. Se espera que todos los usuarios, incluyendo menores de edad con autorización de tutores, cumplan con este requisito para mantener operativa su línea. El nuevo padrón, que también será accesible mediante plataformas digitales para verificar registros, apunta a una mayor protección contra el uso ilícito de teléfonos móviles. Sin embargo, su implementación plantea retos logísticos considerables para las autoridades, dado el volumen de datos personales y la necesidad de garantizar la privacidad y seguridad de la información. La historia reciente muestra que, en un país con alto índice de delitos cibernéticos y fraudes tecnológicos, iniciativas como esta son pasos hacia una mayor regulación, aunque también generan debates sobre el alcance del control y la protección de datos por parte del Estado. La entrada en vigor de esta regulación representa un cambio profun
