Las empresas de bebidas azucaradas se comprometen a disminuir el contenido de azúcar y a cumplir con nuevas regulaciones fiscales, en busca de mejorar la salud pública. En un esfuerzo conjunto por promover hábitos de consumo más saludables, las principales refresqueras del país han decidido reducir en un 30% el contenido de azúcar en sus productos. Esta iniciativa forma parte de un acuerdo con el gobierno federal, cuyo objetivo es disminuir el consumo de bebidas azucaradas, no solo incrementar la recaudación fiscal. La medida contempla que las empresas tengan un plazo de un año para cumplir con la reducción, además de comprometerse a limitar la publicidad dirigida a niños y adolescentes, así como diferenciar los precios entre bebidas con y sin azúcar. Paralelamente, la Cámara de Diputados aprobó un aumento en el impuesto especial sobre bebidas azucaradas, elevando el gravamen por litro de 1.65 a 3.08 pesos, mientras que las bebidas light o sin calorías tendrán una tarifa menor. Esta estrategia integral busca reducir los riesgos asociados con el consumo excesivo de azúcar, que contribuye a problemas de salud como la obesidad y la diabetes.
