La modificación a la Ley de Aguas Nacionales eliminará prácticas que propiciaron la venta ilícita y fortalecerá la gobernabilidad del recurso hídrico en México.
La reciente actualización en la legislación sobre el manejo del agua en México busca hacer frente a las prácticas ilegales que han sostenido un mercado negro en el sector hídrico del país. La intención central es eliminar mecanismos obsoletos que permitían la transmisión de derechos y volumen de agua, permitiendo así una gestión más transparente y regulada. La ley en discusión, que actualmente se debate en el Senado, reformará estos aspectos y reforzará el control institucional sobre los recursos hídricos, con el objetivo de garantizar que el agua sea utilizada de manera responsable por quienes realmente la necesitan, como productores agrícolas y otros sectores productivos. La reforma también contempla fortalecer los mecanismos de supervisión para reducir las operaciones ilícitas relacionadas con concesiones y transferencias. Especialistas destacan que estos cambios son esenciales para prevenir la sobreexplotación y asegurar el acceso equitativo al agua en todo el territorio nacional. Además, la iniciativa cuenta con el respaldo del gobierno federal, que enfatiza su compromiso con la sostenibilidad y la recuperación de la gobernabilidad del recurso hídrico. Adicionalmente, organizaciones de productores han sido invitadas a dialogar y aclarar dudas, reafirmando la transparencia del proceso legislativo.
