La iniciativa busca fortalecer los derechos de los usuarios financieros, facilitando la cancelación de tarjetas y previniendo prácticas abusivas del sistema bancario.
En un avance significativo para la protección de los consumidores en el sistema financiero, una reforma aprobada por unanimidad en la Cámara de Diputados establece que las personas podrán cancelar sus tarjetas bancarias en un plazo máximo de cinco días hábiles. La legislación también obliga a las instituciones financieras a ofrecer diversos canales, incluyendo plataformas digitales con botones accesibles las 24 horas, para solicitar la cancelación de forma sencilla y segura. Además, los bancos y entidades crediticias deberán emitir un comprobante, ya sea en formato físico o digital, que certifique la finalización del contrato. La nueva normativa prohíbe además reportar a los usuarios en burós de crédito por tarjetas no solicitadas o inactivas, buscando evitar cobros indebidos y reportes que afecten la historia crediticia. La iniciativa refuerza el derecho de los usuarios a decidir sobre sus productos financieros sin trámites engorrosos o cargos injustificados, en un contexto donde la transparencia y la protección al consumidor son prioritarios en la agenda legislativa.
Este cambio responde a un interés creciente por garantizar prácticas bancarias más justas y transparentes, promoviendo una mayor confianza en el sistema financiero. La reforma ahora será revisada por el Senado para continuar su proceso de promulgación y entrada en vigor, consolidando medidas que benefician directamente a millones de usuarios en todo el país.
