La modificación busca dar tiempo para la correcta implementación de cambios en las aduanas mexicanas y fortalecer la lucha contra el contrabando y la evasión fiscal. El Senado de México aprobó una reforma a la legislación aduanera que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2026. La decisión fue tomada después de que el gobierno buscara ampliar el período de adecuación administrativa y normativa, considerando la magnitud de las modificaciones que impactan a las 50 aduanas del país y a miles de servidores públicos involucrados. Esta medida fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de garantizar una implementación eficaz y reducir riesgos asociados a la corrupción y el contrabando en las operaciones aduaneras. La reforma busca modernizar y fortalecer la legislación, estableciendo requisitos más estrictos para agentes y agencias aduanales, como vigencias de patentes ampliadas y controles rigurosos sobre vínculos familiares y evolución patrimonial. Además, se crea un Consejo Aduanero integrado por varias instituciones federales, encargado de supervisar otorgamientos, suspensiones y prórrogas de patentes y autorizaciones. La propuesta también tiene un enfoque en mejorar la competitividad del comercio exterior mexicano y en combatir delitos como el huachicol fiscal, que han sido problemáticos en administraciones pasadas. Este cambio se presenta en un contexto donde la autoridad aduanera ha señalado la necesidad de nuevas herramientas para frenar el contrabando de combustible y otros delitos económicos, además de responder a críticas sobre la eficiencia del sistema y la lucha contra la corrupción en las aduanas. La extensión del plazo permitirá a las instituciones implementar los nuevos requisitos y garantizar que los actores del comercio exterior puedan adaptarse sin afectar la operación normal del comercio.
