La iniciativa, que incluyó la plantación de 400 especies nativas, busca mejorar las condiciones ambientales y promover la conservación en la zona.
En un esfuerzo coordinado para preservar y revitalizar el ecosistema del Río Sacramento, este año se llevó a cabo la primera fase de reforestación tras concluir las labores de limpieza del cauce. Durante esta jornada, se plantaron alrededor de 400 especies nativas y adaptadas, entre ellas nopales y agaves, seleccionadas por su resistencia al clima local y su importante rol en la recuperación ambiental.
La actividad forma parte de un compromiso mayor por fortalecer la cobertura vegetal, mejorar la estabilidad del suelo y crear entornos más saludables y seguros para las comunidades cercanas. La iniciativa también refleja una política activa del Gobierno Municipal por proteger las áreas naturales y promover acciones sustentables en la región.
Expertos en conservación resaltan que estas acciones son fundamentales para mitigar los efectos del cambio climático y restaurar ecosistemas dañados por décadas de uso intensivo. En ese sentido, esta primera jornada marca un paso importante en un proceso sostenido que se extenderá durante el próximo año, con la incorporación de más especies autóctonas para consolidar una estrategia de conservación a largo plazo.
El trabajo conjunto entre el Vivero Municipal de la Dirección de Mantenimiento Urbano, voluntarios y la comunidad ha sido clave para el éxito de esta iniciativa, demostrando cómo la participación ciudadana puede impulsar cambios positivos en el medio ambiente local.
