Reguladores y asociaciones trabajan en una propuesta para bajar las comisiones por pagos con tarjetas, con el objetivo de impulsar el consumo y la economía digital. México enfrenta costos elevados en el uso de tarjetas de crédito y débito, una situación que ha sido abordada por las autoridades financieras y los reguladores del sector. Recientemente, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) junto con Banco de México (Banxico) lanzaron una consulta pública con la finalidad de establecer límites más bajos en las comisiones que cobran los bancos y agencias de pago por aceptar este medio en puntos de venta. Estas tarifas, conocidas como cuotas de intercambio, representan un porcentaje del monto total de cada transacción y actualmente en México alcanzan niveles considerados entre los más elevados a nivel internacional. Diversos estudios destacan que en 2023 estas tarifas superan el 1.9% para tarjetas de crédito y se aproximan al 1.15% en tarjetas de débito, cifras que afectan tanto a comercios como a consumidores. La iniciativa propone reducir estos costos a 0.6% para créditos y 0.3% para débito, buscando así promover un mayor uso de las tarjetas y fortalecer la economía digital en el país. Para contextualizar, México cuenta con un ecosistema financiero diversificado que incluye bancos tradicionales, instituciones financieras populares y fintechs, con más de 112 empresas en operación. La infraestructura de pagos en el país se apoya en varias cámaras de compensación, como Visa, Mastercard, Prosa y E-Global, esta última con participación de bancos y otras instituciones. La reducción de costos en las transacciónes facilitaría una mayor inclusión financiera y un impulso al consumo local, aspectos esenciales en la actual estrategia de crecimiento económico. Por su parte, diversas organizaciones del sector fintech y banca respaldan la propuesta de regulación y están trabajando en proyectos como la RedM, una nueva red de pagos que busca estar alineada con las normativas
