A partir de 2026, los trabajadores con ingresos fijos podrán pagar menos Impuesto Sobre la Renta debido a ajustes por inflación en las tablas oficiales, beneficiando a quienes mantengan sus salarios.
Desde el próximo año, las tablas de cálculo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas físicas en México experimentarán ajustes que favorecerán a quienes perciban ingresos estables. Este cambio se reflejará en una disminución en la tasa efectiva del impuesto, incluso si los salarios permanecen iguales en términos nominales.
La inflación acumulada hasta octubre de 2025, que según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) alcanza un 12.04% desde diciembre de 2022, también es un factor que impulsa estos cambios. La actualización refleja un reconocimiento del efecto inflacionario, permitiendo que contribuyentes con ingresos constantes puedan pagar menos en impuestos, a medida que se ajustan los límites de las tablas oficiales.
En 2021, una persona con ingreso de 12,000 pesos mensuales pagaba una tasa efectiva de aproximadamente 9.75%, equivalente a unos 1,169 pesos mensuales de ISR. Para 2023, la misma cantidad alcanzaba una tasa menor, de 8.61%, con un pago de aproximadamente 1,033 pesos. Para 2026, y considerando una inflación proyectada del 11.2%, la tasa efectiva podría reducirse a 7.94%, pagándose cerca de 953 pesos, en un escenario que beneficia a quienes mantienen su salario sin incrementos significativos.
Este ajuste no solo refleja una medida para aliviar la carga fiscal en contextos de inflación, sino que también representa un mecanismo para mantener la equidad fiscal en un entorno económico cambiante. Históricamente, las autoridades mexicanas han realizado ajustes por inflación en los años recientes, buscando que la carga tributaria no aumente artificialmente por la erosión del poder adquisitivo.
Es relevante entender que estos cambios impactan directamente en la planificación financiera de los contribuyentes, especialmente en un contexto económico donde la inflación y el costo de vida continúan en aumento. La adaptación de las tablas oficiales es crucial para una tributación justa y para la protección de los ingresos de los trabajadores.
En resumen, la actualización prevista para 2026 consolidará un sistema tributario más alineado con la realidad económica del país, beneficiando a quienes aprecian el mantenimiento de sus salarios en un escenario inflacionario.
