La incidencia de homicidios dolosos sufrió una disminución significativa del 37% en los primeros 14 meses de la Administración de Claudia Sheinbaum, alcanzando el nivel más bajo en una década.
En los primeros meses de 2025, México ha experimentado un avance notable en su seguridad pública, logrando una reducción del 37% en el promedio diario de homicidios dolosos desde el inicio del mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en septiembre de 2024. Esta tendencia de baja ha alcanzado en noviembre el nivel más bajo de la última década, con un promedio de 54.7 homicidios diarios, en comparación con los 86.9 registrados en el mismo mes del año anterior.
Este descenso representa aproximadamente 32 vidas humanas menos por día, reflejando el impacto de una estrategia nacional centrada en la lucha contra la impunidad y las operaciones coordinadas entre diferentes instancias de seguridad. En ese periodo, se detuvo a cerca de 39 mil personas en delitos de alto impacto y se aseguraron más de 311 toneladas de drogas, incluyendo fentanyl, además de desmantelar laboratorios y confiscar gran cantidad de armas de fuego.
La relevancia de estas cifras radica en la tendencia sostenida de reducción del crimen violento en un contexto de desafíos históricos en la materia, debido en parte a la implementación de operativos que mejoraron la coordinación entre el gobierno federal y las autoridades estatales. Además, acciones específicas en la lucha contra la extorsión y el huachicol han reforzado esta tendencia positiva, con la captura de narcotraficantes y el aseguramiento de hidrocarburos ilegales en varias regiones de la República.
Desde una perspectiva más amplia, el descenso en la violencia es un indicador clave sobre el impacto de políticas integrales que combinan el combate a las organizaciones criminales con programas preventivos y de atención social, resultado de una estrategia que busca consolidar avances duraderos en la seguridad del país. La continuación de estas acciones será determinante para consolidar estos logros en el largo plazo, en un contexto donde la violencia ha sido una de las principales preocupaciones nacionales.
