La asistencia de ACNUR valida los esfuerzos del gobierno oaxaqueño para promover retornos seguros y diálogos comunitarios en medio de conflictos agrarios.
Oaxaca continúa fortaleciendo sus iniciativas para atender el desplazamiento interno mediante el trabajo conjunto con organizaciones internacionales y comunidades locales. El respaldo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) refleja el éxito en la implementación de procesos de retorno que priorizan el diálogo, la participación comunitaria y la protección de los derechos de las familias desplazadas. La experiencia en Guadalupe Victoria, donde se lograron retornos seguros tras largos años de desplazamiento, marca un precedente para otros municipios en conflictos agrarios y sociales. Además, la creación de una ley estatal, resultado de consultas abiertas y participativas, posiciona a Oaxaca como uno de los pocos estados en México con marco legal específico para estos casos. La estrategia gubernamental se enfoca en la construcción de paz duradera, sensibilizando a las comunidades para evitar la repetición de episodios de violencia. Aunque el estado enfrenta desafíos como el desconocimiento de casos silenciosos y la falta de un registro nacional, los avances muestran un compromiso decidido para garantizar el retorno en condiciones de seguridad y estabilidad, reconociendo la importancia de resolver los conflictos de fondo que generan desplazamiento.
