La implementación de reformas fiscales y mayores controles en aduanas han permitido a México alcanzar su mayor ingreso por importaciones en más de dos décadas.
Durante los primeros ocho meses del año, la recaudación generada por importaciones en México alcanzó los 111 mil millones de pesos, lo que representa un incremento del 24.5% en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento marca la cifra más alta desde 2001, cuando los ingresos en esa categoría llegaron a 106 mil millones de pesos. La mayor eficiencia en el control de las operaciones aduaneras, junto con cambios en las tarifas para países sin acuerdos comerciales y un endurecimiento en la vigilancia en fronteras, han contribuido significativamente a este resultado.
La administración actual ha puesto énfasis en fortalecer los mecanismos contra el contrabando y la evasión fiscal. La recaudación en aduanas ha experimentado un crecimiento real del 22%, impulsada por una mayor supervisión junto con esfuerzos coordinados entre las instituciones aduaneras, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y las fuerzas armadas. En 2026, las proyecciones apuntan a que los impuestos derivados del comercio exterior podrían representar cerca del 40% del objetivo total de ingresos federales, con una expectativa de recaudar casi 255 mil millones de pesos. Por otra parte, recientes acciones incluyen la imposición de un impuesto de 16% a compras internacionales realizadas en plataformas digitales y embargos por importaciones ilegales por más de 300 millones de pesos. Estas medidas forman parte de una estrategia integral para mejorar la recaudación y reducir las pérdidas por actividades ilícitas, fortaleciendo así las finanzas públicas mexicanas.
El cambio en la política fiscal y aduanera refleja un compromiso por aprovechar mejor las potencialidades del comercio exterior, incluyendo un volumen de importaciones y exportaciones que equivale aproximadamente al 75% del Producto Interno Bruto, consolidando a México como un actor clave en el mercado global.
