Una investigación realizada en Estados Unidos ha desafiado percepciones comunes sobre la agresividad de las razas caninas. Un estudio publicado por The Scotsman destaca que perros pequeños e inteligentes lideran el ranking de mordeduras. Se han considerado factores como el número de incidentes, el entorno y la severidad de las lesiones para llegar a estas conclusiones.
El Jack Russell Terrier encabeza la lista, a pesar de su tamaño compacto, con menos de treinta centímetros de altura. Su naturaleza enérgica y su instinto cazador, herencia de su pasado como rastreador, contribuyen a su tendencia a morder. Los expertos advierten sobre la necesidad de un entrenamiento riguroso desde cachorro para prevenir reacciones descontroladas en situaciones de estrés. Le sigue el Border Collie, conocido por su alta inteligencia, que puede manifestar ansiedad e impulsividad defensiva, especialmente hacia los niños.
El informe también incluye otras razas que pueden ser problemáticas. Se encuentran en la lista el Dachshund, que muestra desconfianza hacia extraños, y el Husky Siberiano, que tiende a ser terco sin una adecuada socialización. Además, el Chow-Chow y el Chihuahua presentan un carácter independiente que puede llevarlos a defender su espacio con agresividad. Curiosamente, razas que en España son catalogadas como potencialmente peligrosas, como el Pitbull Terrier y el Akita Inu, no figuran entre los principales mordedores, sugiriendo que el tamaño no define el comportamiento agresivo.
Esta investigación recalca la importancia de la educación canina y socialización por parte de los dueños para reducir incidentes de mordedura. De este modo, se plantea que el verdadero peligro no está solo en la raza, sino en cómo los propietarios gestionan las necesidades de sus mascotas.
Con información de larazon.es

