La Unión Cívica Radical intenta consolidar una lista propia en la Ciudad sin participación del PRO, enfrentándose a las objeciones internas y a la resistencia de Horacio Rodríguez Larreta.
El radicalismo se encuentra en plena negociación para definir su estrategia electoral en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, buscando armar una lista conjunta que excluya al Pro. La intención es fortalecer una opción propia, integrando alianzas con la Coalición Cívica y el sector representado por Ocaña, además del respaldo de los gobernadores provinciales. En ese marco, participan figuras como Hernán Reyes y Ocaña en candidaturas de votos directos, mientras que la postulación de Lousteau como diputado complica los acuerdos internos, dado su deseo de liderar en esa categoría.
Por otro lado, dirigentes y aliados expresan cierta preocupación por la resistencia de Horacio Rodríguez Larreta a aceptar la incorporación de Facundo Manes en la lista, debido a que el ex jefe de gobierno no quiere que su influencia en la Ciudad aumente en estos comicios. La tensión refleja los diferentes intereses dentro del espacio, donde algunos sectores buscan posicionarse para las elecciones de 2027 y otros mantienen una postura más conservadora respecto a la participación. La estrategia del sector radical apunta a fortalecer su protagonismo en la oposición y proyectarse como una alternativa para los comicios venideros, con intenciones de disputar un balotaje en un escenario sin la participación del PRO.
Este movimiento se desarrolla en un contexto de divisiones internas en Juntos por el Cambio, que evidencia la lucha por el liderazgo y la organización electoral, en un momento clave para definir el futuro político dentro del arco opositor a nivel nacional y en la Capital. La postura de la UCR de consolidarse de forma autónoma busca potenciar su influencia y posicionarse como una opción viable en 2027, en un escenario donde la fragmentación interna podría ser perjudicial para la unidad opositora.
