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¿Quiénes están en riesgo de contraer sarampion y cómo prevenirlo?

El sarampión afecta principalmente a niños, adultos mayores, embarazadas y personas inmunodeprimidas; la vacunación es clave para prevenir su propagación.

Por Redacción1 min de lectura
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El sarampión sigue siendo una amenaza para ciertos grupos de población; la vacunación oportuna es clave para evitar complicaciones graves. El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunológico debilitado. Se transmite por gotículas de saliva y secreciones nasales, y sus síntomas incluyen fiebre elevada, tos, congestión nasal, ojos rojos y manchas en las mejillas, apareciendo entre la semana y las dos semanas tras el contacto. Aunque la mayoría de los afectados logran recuperarse en unas semanas, en algunos casos puede derivar en complicaciones severas como neumonía, encefalitis y pérdida de la visión, incluso la muerte. Históricamente, la vacunación ha sido fundamental para controlar el sarampión en muchas regiones, y en México la estrategia incluye dos dosis de la vacuna triple viral (SRP), que protegen casi al 100% contra la enfermedad. La aplicación de estas dosis está destinada a los menores de 10 años, pero también son recomendables en adolescentes y adultos que no tengan antecedentes vacunales. Sin embargo, las mujeres embarazadas deben evitar la vacuna, ya que puede representar riesgos en el embarazo. A pesar de que muchos países han logrado reducir significativamente los casos mediante campañas vacunales masivas, el sarampión puede reaparecer en comunidades con bajos esquemas de inmunización. Por ello, reforzar las coberturas en grupos vulnerables resulta esencial para mantener el control y evitar brotes que puedan poner en riesgo la salud pública. Es importante que la población revisé su historial de vacunación y acuda a unidades médicas en caso de dudas, asegurando una protección efectiva y evitando que esta enfermedad resurja con fuerza en comunidades. La vacunación y la información clara sobre la enfermedad son las armas más eficaces para prevenir complicaciones y salvar vidas.

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