Dos tragedias recientes en Puebla ponen en evidencia la vulnerabilidad de las mujeres jóvenes ante problemas de salud mental, demandando atención urgente.
En Puebla, la salud mental de las jóvenes enfrenta una creciente crisis que se refleja en dos casos conmovedores en las últimas semanas. La comunidad se vio impactada por la muerte de una mujer de 25 años, quien presuntamente envenenó a sus hijos antes de quitarse la vida en el fraccionamiento Santo Tomás Chautla. El trágico hallazgo fue realizado por los abuelos maternos tras no tener noticias durante el fin de semana. Las primeras investigaciones señalan que la mejor conocida como Mary Cruz había tenido una discusión con su pareja un día antes del incidente, lo que podría haber contribuido a su decisión final.
Por otra parte, en la zona de Angelópolis, la joven de origen venezolano Yusvely Marianny Núñez Rodríguez, de 20 años, decidió terminar con su vida lanzándose desde un puente peatonal en Vía Atlixcáyotl. Antes del acto,, compartió un mensaje en redes sociales donde pidió perdón a su madre, relatando episodios de abuso y problemas familiares que le habían marcado profundamente. La comunidad colocó veladoras y flores en el lugar, en señal de solidaridad y duelo por la pérdida de una joven cuyo mensaje sensibilizó a muchas personas.
Estas tragedias reflejan la alarmante tendencia en Puebla, donde datos oficiales indican que las mujeres representan una proporción significativa de los casos de depresión y autolesiones en el estado. La incidencia de lesiones autoinfligidas en jóvenes, tanto a nivel estatal como nacional, advierte sobre la vulnerabilidad creciente de las mujeres en edad escolar y adulta ante trastornos emocionales y violencia familiar. La situación evidencia la necesidad urgente de fortalecer los servicios de salud mental, prevención y atención integral para evitar que episodios similares se repitan y se sigan cobrando vidas.
