La ciudad y municipios aledaños presentan una amplia programación que combina tradiciones ancestrales, arte y entretenimiento para honrar a los difuntos.
Del 24 de octubre al 3 de noviembre, Puebla se prepara para una de sus celebraciones más emblemáticas, el Día de Muertos, con una variedad de actividades culturales, artísticas y tradicionales en diferentes puntos del estado. La capital resalta con festivales como “La Muerte es un Sueño”, que incluye noches de museos, exhibiciones de ofrendas, conciertos y espectáculos de proyección en la fachada de la Catedral, además de recorridos en tranvía temático y un concierto de clausura que promete ser un evento destacado.
Simultáneamente, localidades como Atlixco muestran su innovador “Valle de Catrinas”, con figuras que representan oficios tradicionales y que han conquistado escenarios internacionales, contribuyendo a promover la cultura local y fomentar el turismo. En Huaquechula, los Altares Monumentales, reconocidos como Patrimonio Cultural de Puebla, continúan siendo un testimonio vivo de la mezcla entre las creencias prehispánicas y la religión católica, con rituales que unen a la comunidad en un homenaje a los seres queridos fallecidos.
A nivel general, Puebla recibe una afluencia estimada de más de 800 mil espectadores en sus diversas expresiones celebratorias, que enriquecen la tradición centenaria del estado. La ambientación en el Centro Histórico con flores de cempasúchil, calaveras y catrinas de gran tamaño refleja el espíritu festivo y conmemorativo que cautiva tanto a residentes como a turistas, quienes disfrutan de las exhibiciones y actividades que iluminan estos días especiales.
El Día de Muertos en Puebla no solo es una festividad, sino un reflejo de su identidad cultural, donde la historia, el arte y la fe se fusionan para ofrecer una experiencia única y profundamente significativa.
