Desde la legalización del aborto, se ha incrementado el acceso a servicios seguros en la entidad, aunque persisten desigualdades en la disponibilidad.
En el primer año tras la aprobación de una reforma al Código Penal que permitió la interrupción legal del embarazo, Puebla reportó un total de 427 procedimientos en instituciones de salud públicas, con un promedio mensual de aproximadamente 43 abortos. La implementación de esta ley ha significado un avance en el acceso a servicios seguros, particularmente en hospitales especializados en la capital y en otras áreas del estado.
El Hospital de la Mujer en la ciudad de Puebla concentró la mayor parte de los procedimientos, atendiendo el 85 % del total. Además, se registraron actividades en hospitales de Tehuacán, Teziutlán y del Norte, así como en instituciones como el Issstep e Issste. La medida, oficializada en julio de 2024, ha ayudado a reducir los riesgos asociados a prácticas clandestinas, contribuyendo a disminuir la mortalidad materna por abortos inseguros en la región.
Estas cifras corresponden a un aumento en los procedimientos respecto a meses anteriores, con incrementos notables en agosto y octubre. La despenalización también impulsa la formación de personal especializado, aunque aún existen zonas en las que el acceso a servicios de aborto continúa siendo limitado, lo que motiva la puesta en marcha de iniciativas para capacitar en todo el estado.
Desde la entrada en vigor de la ley, Puebla se posiciona como uno de los estados que promueve los derechos reproductivos, promoviendo un entorno en el que las mujeres puedan acceder a servicios médicos seguros y legales en sus municipios y comunidades.
