La represión en Irán continúa con nuevos detalles sobre víctimas y reacciones internacionales.
Los residentes de Teherán retoman sus rutinas diarias, a pesar de los temores sobre una posible intervención militar estadounidense. Desde el inicio de las protestas, alrededor de 2,400 manifestantes han perdido la vida, según informes de derechos humanos.
Un miembro de la Media Luna Roja Iraní y un ciudadano canadiense son algunas de las últimas víctimas confirmadas. La comunicación sigue restringida por un apagón estatal, lo que impide que los iraníes compartan información veraz.
Ministros de Turquía y China han expresado preocupaciones sobre la injerencia externa. Mientras tanto, el Gobierno de Estados Unidos aplica nuevas sanciones relacionadas con la represión en Irán.

