Manifestantes en Cádiz han convocado una movilización para exigir la reducción de los precios de los alquileres y contratos más justos. Alrededor de 21,000 inquilinos en la provincia se ven afectados tras la negativa del Congreso a extender la prórroga de sus contratos, lo que ha llevado a una situación crítica en el mercado de vivienda.
Desde que el decreto que proponía estas prórrogas fue rechazado, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha organizado protestas en 24 ciudades. Cádiz, un destino turístico, enfrenta una drástica disminución de propiedades disponibles para el alquiler, al contar con solo 50 pisos anuales en abril, cuyos precios oscilan entre 600 y 2,300 euros mensuales.
Los sindicatos indican que, mientras los salarios han subido un 20% en cinco años, los precios de los alquileres han aumentado en un 60% en las principales ciudades. Esta disparidad resalta la crisis habitacional que enfrentan los ciudadanos, quienes se ven obligados a destinar más de la mitad de sus ingresos a la vivienda.
Las manifestaciones también buscan lograr contratos indefinidos y un incremento de salarios y pensiones a 1,500 euros. Además, se enfatiza la necesidad de expropiar a grandes tenedores para crear un parque de vivienda accesible, argumentando que la actual situación impide la emancipación de la juventud y afecta gravemente a la comunidad local.
La Confederación considera que estas movilizaciones son un primer paso hacia una huelga general que visibilice la crisis habitacional como un problema político prioritario. Se espera que los próximos días se anuncien nuevas fechas y más ciudades participen en esta lucha por el derecho a una vivienda digna.
Con información de diariodecadiz.es

