Aunque algunos centros mantienen atención normal, empleados denuncian falta de apoyos laborales y mejores condiciones, provocando protestas internas.
En la Ciudad de México, un grupo de empleados del Servicio de Administración Tributaria (SAT) realizó una manifestación que afectó parcialmente la atención a los contribuyentes en algunas de sus oficinas. Pese a que autoridades como la presidenta Claudia Sheinbaum han señalado que el tema es atendido por los funcionarios responsables, en la Torre del Caballito en Avenida Reforma se observan empleados congregados en protesta, aunque la operación continúa para los visitantes.
Este movimiento surge por reclamos laborales, en los que los trabajadores expresan inconformidades relacionadas con la ausencia de incrementos salariales en los últimos años, condiciones precarias y la exigencia de mayores beneficios, como salas de lactancia y jornadas laborales justas. La manifestación refleja las dificultades acumuladas en la institución, que en los últimos cuatro años ha enfrentado reclamos por deterioro de las condiciones laborales y falta de apoyo en áreas clave.
Para comprender el contexto, las protestas en el SAT evidencian una problemática más amplia en el sector público, donde la insuficiencia de recursos y la falta de diálogo eficaz pueden incrementar las tensiones laborales. Expertos señalan que el fortalecimiento de las condiciones laborales no solo mejora el bienestar de los empleados, sino que también impacta en la calidad del servicio público ofrecido a la ciudadanía.
La atención en oficinas del Oriente y Xochimilco en la Ciudad de México se ha reportado afectada en diferentes grados, generando preocupación entre los usuarios que buscan cumplir con sus obligaciones fiscales sin contratiempos. A nivel oficial, las autoridades reiteran que trabajan en resolver las peticiones, aunque aún persisten algunos obstáculos para una solución integral.
