La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha revelado su pronóstico oficial para la temporada de huracanes del Atlántico, que abarca del 1 de junio al 30 de noviembre. Este año, se estima un 55% de probabilidad de que la actividad ciclónica esté por debajo de la media histórica, un 35% de que se mantenga en niveles normales y solo un 10% de que se presente una temporada más activa de lo habitual. La NOAA también advierte sobre la probable aparición del fenómeno El Niño, que podría llegar a categorizarse como Superniño hacia finales de año.
Según las estimaciones de la NOAA, se anticipan entre ocho y catorce tormentas con nombre, de tres a seis huracanes y entre uno y tres huracanes de gran magnitud. A pesar de la proyección de una temporada menos activa, el organismo enfatiza que esto no significa que los huracanes sean menos destructivos y recuerda la importancia de permanecer alerta.
Este pronóstico llega tras un año donde se registraron tres huracanes de categoría 5, un récord histórico que subraya la necesidad de estar preparados para cualquier eventualidad, independientemente de la actividad esperada.
En contraste, el pronóstico para el océano Pacífico sugiere un aumento significativo en la actividad ciclónica. Neil Jacobs, administrador de la NOAA, ha señalado que hay un 70% de probabilidad de que la actividad en el Pacífico exceda los niveles normales, anticipándose entre quince y veintidós tormentas con nombre y de cinco a nueve huracanes mayores.
El fenómeno El Niño, caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, altera los patrones climáticos y tiende a disminuir la actividad ciclónica en el Atlántico. El último boletín de la NOAA establece un 82% de probabilidad de que El Niño se manifieste entre mayo y junio, con un 98% de certeza de que estará presente antes de que finalice el año.
Con información de rtve.es

