La Cámara de Diputados aprueba una reforma legal que restringe la comercialización y uso de dispositivos de inhalación electrónica, con énfasis en proteger a menores.
La Cámara de Diputados de México dio luz verde a una reforma en la Ley General de Salud que establece la prohibición de la venta, importación y distribución de vaporizadores y cigarrillos electrónicos. La aprobación, con 324 votos a favor y 129 en contra, representa un paso decisivo en la regulación de estos dispositivos considerados riesgosos para la salud pública.
La modificación contempla que sólo se permita el consumo y posesión de estos productos cuando no sean utilizados con fines comerciales, buscando limitar su acceso, especialmente entre los menores de edad. Uno de los cambios clave es la eliminación de una penalización punitiva en relación con la posesión personal, enfocando las restricciones en la economía y comercio.
El ajuste en la definición legal de los dispositivos electrónicos responde a la evidencia científica sobre los peligros asociados al uso indiscriminado y a las estrategias de evasión regulatoria. Este marco legal busca dar mayor claridad a las instituciones sanitarias y limitar los mecanismos de importación y venta ilícita, en línea con las recomendaciones internacionales de salud para reducir riesgos.
El contexto de esta decisión se enmarca en una tendencia mundial hacia el control del consumo de productos inhalados de forma no farmacéutica, promoviendo ambientes más seguros y menores tasas de obesidad, adicciones y enfermedades respiratorias en la población juvenil. La regulación busca un equilibrio entre protección sanitaria y derecho individual, canalizando esfuerzos hacia campañas educativas y controles efectivos.
