Un fallo judicial establece que conductores de Uber no podrán ser arrestados por recoger o dejar pasajeros en aeropuertos, pero los operativos persisten en algunos lugares. Una resolución judicial de alcance nacional ha aclarado que los conductores de Uber no pueden ser detenidos por las autoridades cuando realizan funciones de transporte en aeropuertos. La sentencia, emitida por la jueza federal Blanca Alicia Ochoa Hernández a principios de octubre, convierte en definitiva el amparo que protege a los conductores de la plataforma y garantiza su libertad para operar en más de 70 terminales aéreas del país, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Cancún. Aunque la decisión representa un avance significativo en la regulación del servicio de transporte por aplicativos, en lugares como Cancún aún se observan resistencias por parte de algunos elementos de la Guardia Nacional y transportistas tradicionales. Conductores denuncian hostigamiento y detenciones arbitrarias, a pesar de la orden judicial, generando incertidumbre entre turistas y residentes que utilizan la plataforma. Este conflicto evidencia la resistencia de los sectores tradicionales frente a la creciente innovación en movilidad eléctrica y de servicios digitales. La situación en Cancún, uno de los destinos turísticos más visitados del país, demuestra la necesidad de establecer mecanismos efectivos para garantizar el cumplimiento de las resoluciones judiciales y promover un entorno de competencia justa en el sector del transporte. La resolución sienta un precedente importante para otras regiones, ya que fortalece los derechos de los conductores de plataformas digitales y fomenta un escenario de mayor libertad y regulación clara en la movilidad urbana y aeroportuaria. La implementación efectiva dependerá del compromiso de las autoridades locales y federales por respetar el Estado de derecho.
