Una resolución judicial asegura la operación de Uber en aeropuertos de México, pero persisten hostigamientos y detenciones arbitrarias en algunos puntos clave.
Una sentencia judicial de alcance nacional ha establecido que las autoridades no pueden detener ni sancionar a los conductores de Uber que operan en aeropuertos de México, incluyendo zonas en destinos turísticos como Cancún. La decisión, emitida por un juzgado federal, responde a una protección legal que busca garantizar la libre competencia y el derecho de los usuarios a acceder a servicios de movilidad a través de plataformas digitales.
A pesar de esta resolución, en algunos aeropuertos aún se reportan hostigamientos por parte de elementos de la Guardia Nacional y de otros actores involucrados en el transporte tradicional, que buscan limitar la presencia de plataformas como Uber en las terminales. En Cancún, por ejemplo, conductores afirman enfrentar operativos y multas inconsistentes, además de agresiones por parte de integrantes de grupos irregulares, lo que genera una tensión persistente en la actividad, incluso un año después de la protección legal.
Este fallo puede marcar un precedente importante en la regulación del transporte digital en México, promoviendo un ambiente más justo para nuevas formas de movilidad. Sin embargo, su plena efectividad dependerá de la voluntad de las autoridades para respetar y aplicar la decisión judicial en todos los niveles. La situación en Cancún refleja también la resistencia de sectores tradicionales del transporte frente a la innovación tecnológica, señalando una brecha aún por cerrar en la regulación del sector.
