La refinería enfrenta caídas significativas en producción de gasolinas y diésel, evidenciando avances lentos y problemas técnicos en su operación.
La refinería de Dos Bocas registró una disminución notable en su producción durante agosto, en medio de un proceso de puesta en marcha que aún presenta desafíos. La generación de gasolina cayó a 41,356 barriles diarios, con una reducción del 27.7% respecto a julio, reflejando dificultades en la estabilización de sus sistemas internos. La producción de diésel también sufrió una caída significativa del 45.4%, alcanzando 41,993 barriles por día, lo que evidencia los problemas en la integración de las tecnologías y el inicio de operaciones.
Por otra parte, la elaboración de coque experimentó una reducción menor, con apenas el 4.1% menos en comparación con el mes anterior. Estos datos contrastan con las declaraciones oficiales que aseguran que la planta ya se encuentra en operación; sin embargo, los registros muestran un proceso todavía en fase de pruebas y ajustes. Factores como accidentes, fallas técnicas y condiciones climáticas, especialmente las inundaciones recientes, han dificultado la estabilización de la planta y han provocado retrasos en la entrada en plena operación.
El arranque completo de la refinería de Dos Bocas, proyectado inicialmente en un plazo de 18 a 24 meses desde su inicio de pruebas en 2022, aún no se ha alcanzado. Expertos indican que los problemas técnicos y la comunicación oficial confunden la percepción pública respecto a su verdadera capacidad operativa. La planta, que busca reducir la dependencia de importaciones de combustibles, todavía no cumple con las expectativas iniciales, enfrentando un proceso de ajuste que requerirá tiempo y recursos.
