La paralización afecta a 500 trabajadores y refleja la crisis en la industria siderúrgica por la recesión, importaciones y falta de inversión pública.
La planta siderúrgica de Acindar en Villa Constitución enfrenta una caída significativa en su actividad productiva, con un 80% de sus líneas paralizadas desde principios de esta semana. La reducción en la demanda interna, impulsada por la desaceleración en la obra pública y la baja en la construcción, sumada a la competencia de importaciones de acero barato proveniente de China, ha llevado a la suspensión de cerca de 500 empleados directos. La producción anual del complejo se redujo a aproximadamente 600 mil toneladas en 2024, desde las 1.200 mil toneladas registradas en 2023, reflejando una caída del 50%, principalmente por la menor actividad en los sectores de construcción, que retrocedieron más del 19%, y en la industria, que disminuyó un 12,4%. La situación también pone en duda la continuidad de las operaciones a largo plazo, sobre todo considerando que la mayoría de la producción se destina al mercado local, que está altamente afectado por la recesión y la limitada inversión pública. La dependencia de importaciones y las decisiones corporativas de multinacionales como Arcelor Mittal, que evalúan reducir su presencia en Argentina en favor de importaciones, agravan el escenario. Esto tiene un impacto directo en la economía regional, afectando a contratistas, pequeñas empresas y comerciantes del distrito, en un contexto donde las perspectivas de recuperación aún parecen lejanos.
