La tendencia global revela que los tratamientos no invasivos lideran las preferencias, con México ocupando la sexta posición en número de procedimientos realizados. En el contexto actual, la industria de la estética ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando casi 38 millones de intervenciones en todo el mundo durante 2024. Los datos muestran que los procedimientos no quirúrgicos dominan las preferencias de quienes buscan mejorar su apariencia, debido a su carácter rápido, mínimamente invasivo y con menores tiempos de recuperación. En México, la popularidad de estos tratamientos es notable, consolidando al país en la sexta posición a nivel mundial en número de procedimientos realizados. El tratamiento estético más demandado es la aplicación de toxina botulínica (botox), con cifras que superan las 250 mil aplicaciones en el país, seguido por el ácido hialurónico, utilizado para rellenar arrugas y mejorar la estructura facial. En cuanto a cirugías tradicionales, la liposucción es la más popular, seguida de otros procedimientos como la cirugía de párpados y el aumento de senos, reflejando una tendencia global donde tanto mujeres como hombres buscan soluciones estéticas que combinan técnicas invasivas y no invasivas. A nivel internacional, Estados Unidos lidera con millones de procedimientos, seguido de Brasil y Japón. Sin embargo, países en América Latina y Asia presentan un crecimiento constante en este rubro, evidenciando una mayor aceptación y democratización de los tratamientos estéticos a escala global. La creciente demanda responde no solo a los avances tecnológicos y la accesibilidad del sector, sino también a un cambio cultural que prioriza la estética y el cuidado personal como parte del bienestar integral. Este auge en procedimientos estéticos pone de manifiesto cómo la sociedad actual valora cada vez más la confianza en la imagen personal, transformando los estándares de belleza y promoviendo un mercado en constante innovación y expansión.
