La intervención de Eduardo en Dubái marca un cambio en la narrativa sobre el escándalo.
En un evento reciente en Dubái, el Príncipe Eduardo fue el primer miembro de la realeza en abordar directamente el escándalo de Jeffrey Epstein. Durante un panel sobre educación y futuro global, un periodista le preguntó sobre la reciente filtración de documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El duque, al desviar la pregunta inicialmente, enfatizó la necesidad de recordar a las víctimas, afirmando que el enfoque debería estar en ellas y no en los perpetradores. Esta declaración subraya la urgencia de dar visibilidad a quienes han sufrido daños irreparables, mostrando un cambio significativo en la comunicación de la familia real.

