Este distanciamiento revela tensiones familiares en la realeza británica tras recientes acusaciones.
La princesa Eugenia ha decidido distanciarse por completo del ex príncipe Andrés, su padre, y ha cortado toda comunicación con él. Este alejamiento se evidencia tras las recientes acusaciones en las memorias de una víctima de Jeffrey Epstein, que implican al ex príncipe en abusos.
Eugenia, quien conserva su título real, no lo visitó en Navidad, según afirman fuentes cercanas. Esta decisión surge en un entorno de creciente presión, donde el rey Carlos III ha retirado títulos a Andrés.
Por otro lado, su hermana Beatriz adopta un enfoque más conciliador, intentando equilibrar el apoyo familiar y los conflictos que enfrenta la familia real británica.

