La crisis de militancia del PRI se acentúa con renuncias de líderes históricos.
El PRI en Puebla enfrenta una crisis interna alarmante, con la pérdida de más de diez figuras relevantes. Entre las renuncias destaca la de Blanca Alcalá Ruiz, quien deja el partido para unirse al Partido Acción Nacional (PAN).
Este éxodo incluye a Néstor Camarillo Medina, quien dejó la dirigencia estatal, llevándose consigo a más de 300 militantes. Además, la posible salida de Delfina Pozos Vergara podría dejar al PRI sin representación en el Congreso del estado, intensificando su debilidad institucional.
Las renuncias de figuras como Silvia Tanús Osorio y Jorge Estefan Chidiac reflejan el deterioro en la relación entre la dirigencia y los militantes. Xitlalic Ceja García, al asumir la dirigencia estatal, busca recomponer la situación, enfrentando un panorama complejo.

