La mandataria capitalina se mostró relajada en un recorrido sin protección adecuada, en un contexto de creciente violencia y riesgos en México.
La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, salió a caminar por las calles del Centro Histórico en un acto que sorprendió por su carácter informal y sin la protección habitual. Este recorrido ocurrió en un contexto de aumento en la violencia en el país, que ha puesto en alerta a las autoridades. En los últimos años, la violencia política se ha intensificado, siendo asesinados varios alcaldes y funcionarios, lo que resalta la vulnerabilidad de los líderes. La protección de los altos funcionarios, en particular del Ejecutivo, es fundamental para garantizar su integridad y evitar posibles atentados que podrían tener consecuencias graves para la estabilidad política. La decisión de la mandataria de realizar este acto sin una protección suficiente generó críticas y evidencia la preocupante situación de seguridad que enfrenta México, donde la laxitud en la protección puede poner en riesgo la vida de sus líderes y la continuidad del gobierno. La seguridad en las calles, además de ser un derecho para todas las personas, es clave para mantener el orden y la gobernabilidad en un país marcado por la violencia.
