Mérida, Extremadura. – La tensión entre el PP y Vox se intensifica en la Asamblea de Extremadura mientras se acerca la fecha límite para la formación de un nuevo gobierno. Óscar Fernández, portavoz de Vox, afirmó que cualquier decisión sobre la presidencia depende de su partido y del “Altísimo”.
Durante un pleno extraordinario, el consejero de Presidencia, Abel Bautista, defendió un decreto cuya ratificación busca suavizar el bloqueo del gobierno en funciones. A pesar de que este acuerdo se estableció hace un mes entre el PP y Vox, la ratificación ha evidenciado diferencias sustanciales que podrían complicar aún más el pacto gubernamental.
Bautista destacó que, a pesar de la dilatación en la negociación, la región no ha experimentado una parálisis en su desarrollo, mencionando mejoras en empleo y turismo. Expresó su compromiso con una Extremadura mejor, a pesar de las demoras, y cerró la puerta a la posibilidad de nuevas elecciones.
El tono desafiante de Fernández subrayó que el apoyo de Vox a la reforma no significa acercamiento en posiciones. Resaltó que el PP ha creado un problema al adelantar las elecciones y no consolidar una mayoría, lo que amplifica la presión sobre el partido popular. Subrayó que Vox actúa “con responsabilidad y sin pedir nada a cambio”, al tiempo que reitera que la situación política actual es consecuencia de acciones previas del PP.
El pleno de la Asamblea se caracterizó por un debate tenso, donde las descalificaciones se volvieron predominantes. La falta de seriedad en los debates fue criticada por otros miembros del PP, quienes demandaron acuerdos constructivos basados en los resultados de las elecciones autonómicas.

