Pozoblanco, Córdoba. – La romería en honor a la Virgen de Luna se llevó a cabo este domingo, aunque de manera inusual debido al mal tiempo. La participación de los fieles se limitó a unos cientos, en contraste con los miles de asistentes de años anteriores. Las condiciones adversas, incluyendo frío y un terreno complicado, obligaron a restringir el transporte a autobuses.
La jornada comenzó con los tradicionales ritos de la Cofradía, incluyendo la recogida de la bandera y la autorización en Santa Catalina para la salida de la imagen. El ambiente festivo se sintió con las primeras descargas de pólvora, aunque muchos fieles optaron por ir a pie a pesar de la lluvia y el frío. Diana Martín, una de las participantes, afirmó que sentía que debía acompañar a la Virgen de Luna, a pesar de las inclemencias del tiempo.
A las once y media, se inició una eucaristía marcada por momentos emotivos, como la jura de bandera y la despedida de miembros destacados de la cofradía. A lo largo del evento, los fuegos artificiales fueron un símbolo de bienvenida a la Virgen al llegar a Pozoblanco, donde tradicionalmente se celebran diversos rituales.
La cofradía tomó decisiones anticipadas para asegurar que los tiempos se cumplieran adecuadamente. La imagen de la Virgen fue trasladada del santuario a las 14:30 horas, buscando evitar contratiempos en el camino. A las 18:30 horas, los ciudadanos se congregaron en el arroyo Hondo, listos para rendir homenaje a su patrona. Posteriormente, la Virgen de Luna será resguardada en la parroquia de Santa Catalina, cumpliendo así con los rituales tradicionales de la festividad.

