Analistas señalan que la reducción en inversión física y cambios jurídicos frenan la recuperación y el impulso del PIB.
El crecimiento económico sostenido en México enfrenta obstáculos estructurales que dificultan su recuperación, especialmente en el contexto actual de incertidumbre y inversión limitada. La contracción en la inversión física durante los últimos años, que en el último sexenio se redujo a apenas 1.5% del PIB, ha contribuido a frenar el efecto multiplicador necesario para impulsar el crecimiento. La inestabilidad en el sistema jurídico y los cambios recientes en el Poder Judicial generan incertidumbre que, a su vez, obstaculizan decisiones de inversión por parte de empresarios nacionales y extranjeros. Históricamente, México ha tenido periodos de crecimiento restringido que se asemejan a los momentos de crisis de los años ochenta, según análisis económicos recientes. Expertos señalan que el sistema fiscal y las decisiones políticas han sido un freno importante para lograr un desarrollo económico sostenido, resaltando la necesidad de reformas para mejorar la confianza y la inversión. La recuperación de la economía mexicana requiere impulsar políticas que fomenten la inversión en infraestructura y estabilidad legal para captar nuevas oportunidades de crecimiento.
