Una declaración sobre la calidad de los libros escritos por mujeres genera críticas en redes sociales y cuestiona la diversidad en las publicaciones culturales oficiales.
El directivo al frente del Fondo de Cultura Económica, una de las instituciones culturales más importantes del país, generó controversia tras realizar comentarios sobre obras literarias escritas por mujeres. Durante una ceremonia oficial, anunció la iniciativa “25 para el 25”, destinada a regalar 2.5 millones de libros para incentivar la lectura en América Latina, centrada en autores predominantes del Boom Literario de las décadas de 1960 y 1970, mayoritariamente varones.
Al abordar la inclusión de obras de mujeres en la colección, el funcionario expresó una opinión polémica, criticando la calidad de ciertos textos escritos por autoras y sugiriendo que no se merecen ser distribuidos en comunidades rurales. La percepción de que su comentario fue despectivo hacia el trabajo femenino provocó una serie de reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionaron el criterio y la sensibilidad del representante cultural, además de señalar que la literatura buena o mala puede ser encontrada indistintamente en obras de autores de cualquier género.
La declaración coincidió con la intervención de la jefa del gobierno capitalino, quien intentó aliviar la situación con un tono de humor, proponiendo la creación de una colección exclusiva de obras de mujeres, situación que fue percibida como una respuesta incómoda ante las críticas recibidas. La polémica pone en evidencia el debate sobre la diversidad y equidad en los programas culturales y de distribución de libros en el país, así como la importancia de promover la inclusión en las instituciones públicas.
Este episodio refleja también la creciente exigencia social por un trato igualitario en todos los ámbitos, incluido el cultural, y cómo las declaraciones de figuras públicas pueden impactar en la percepción de la política editorial del país. La discusión continúa en distintos espacios, resaltando la necesidad de valorar la calidad y relevancia del talento sin divisiones de género, al mismo tiempo que se fomenta una cultura de respeto y reconocimiento.
