Aunque esta cifra representa una ligera mejora, millones de mexicanos con empleo enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
En el tercer trimestre de 2025, aproximadamente 44.9 millones de personas en México, en su mayoría residentes en zonas urbanas, no lograron adquirir la canasta básica alimentaria con los ingresos laborales de sus hogares. Esta situación refleja que, a pesar de estar empleados, muchas familias mexicanas siguen enfrentando dificultades para cubrir sus necesidades alimenticias esenciales. La cifra representa una caída de 0.8 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, lo cual indica una tendencia positiva en la reducción de la pobreza laboral; sin embargo, la proporción aún es significativa y evidencia que millones de mexicanos trabajan sin recibir ingresos suficientes para una vida digna.
El análisis por regiones revela profundas desigualdades: en localidades como Baja California Sur, solo el 13.4% de la población no puede costear la canasta básica, mientras que en estados del sur como Chiapas, Oaxaca y Guerrero, los porcentajes superan el 50%. La variabilidad entre las entidades refleja la disparidad en oportunidades y condiciones económicas a nivel nacional. La métrica utilizada se basa en el ingreso laboral per cápita, y cuando este no alcanza para cubrir los costos básicos, los hogares son catalogados en pobreza laboral. La próxima actualización del Instituto Nacional de Estadística y Geografía se espera en febrero de 2026, y en ella se podrá conocer si estas mejoras continúan consolidándose. Hasta entonces, la realidad muestra que aún hay millones que, a pesar de tener empleo, siguen enfrentando inseguridad alimentaria.
