Mérida, España. – Las multas de tráfico en España no son permanentes y pueden prescribir si no se notifican a tiempo. La Ley de Seguridad Vial establece plazos que, si no se cumplen, permiten a los conductores evitar el pago de sanciones.
Las autoridades tienen un tiempo limitado para comunicar la infracción. Si no se notifica en el periodo legal establecido, el derecho a reclamar se extingue. Para infracciones leves, el plazo es de tres meses, mientras que para infracciones graves o muy graves, se extiende hasta seis meses.
Es relevante notar que, si se inicia un expediente, debe resolverse en un año. En caso contrario, el procedimiento caduca, archiva el expediente y la sanción deja de ser exigible. Sin embargo, excepciones aplican si la tramitación se suspende por decisiones judiciales.
Pese a la normativa, las multas rara vez prescriben en la práctica. Con tecnologías de notificación modernas, como la Dirección Electrónica Vial y el Tablón Edictal de Sanciones, las autoridades pueden informar a los infractores sin necesidad de correos físicos, interrumpiendo los plazos de prescripción.
Conocer estos plazos puede ser crucial para los conductores que desean impugnar una multa. Aunque la legislación permite la prescripción de las sanciones, el uso eficaz de las nuevas herramientas de notificación ha hecho que es poco común beneficiarse de esta caducidad.

