La moneda local se deprecia por el fortalecimiento del dólar y las dudas sobre futuras recortes de tasas en EE. UU., afectando su rendimiento semanal y mensual.
El peso mexicano registró su cuarta caída consecutiva frente al dólar estadounidense, en un contexto de fortalecimiento de la divisa norteamericana y de incertidumbre en los mercados financieros globales. Al cierre, la cotización se situó en torno a 18.57 por dólar, reflejando una pérdida de 0.27% en comparación con el cierre previo, acumulando una caída del 0.7% en la semana y un deterioro del 1.4% durante el mes de octubre.
Este comportamiento se atribuye a las expectativas moderadas sobre una posible reducción en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, ante declaraciones de su presidente, Jerome Powell. El funcionario subrayó que no hay garantías de recortes inminentes, y que cada vez más miembros de la entidad consideran que sería conveniente mantener las tasas altas por más tiempo. Complementariamente, la jefa de la Fed de Dallas, Lorie Logan, expresó que no sería apropiado disminuir los costos de los préstamos en este momento y que no prevé cambios a finales del año.
El desempeño del peso refleja también las condiciones macroeconómicas de México, que aún enfrentan datos económicos débiles en medio de un entorno internacional de mayor tensión financiera. La atención de los inversores sigue centrada en las decisiones de política monetaria en Estados Unidos, que influyen directamente en la percepción de riesgo y en la cotización de la moneda mexicana.
El índice S&P/BMV IPC, principal indicador bursátil del país, alcanzó nuevos máximos históricos durante la semana, cerrando en 62,954.39 puntos, con un incremento de 0.10%, impulsado por un optimismo moderado en los mercados de acciones. Sin embargo, la incertidumbre en el mercado de divisas continúa afectando la cotización del peso, que mantiene una tendencia a la debilidad en medio de expectativas económicas y políticas.
Este escenario destaca la importancia de seguir de cerca las decisiones de la Reserva Federal y su impacto en los mercados emergentes, así como las variables económicas internas que influyen en la estabilidad del peso mexicano en el contexto global.
