La moneda y el mercado accionario mexicanos experimentan incrementos impulsados por datos económicos sólidos en Estados Unidos y ajustes en las posiciones previas a la decisión del Banco de México.
El peso mexicano se apreció casi medio punto porcentual frente al dólar, situándose en 18.58 unidades, en respuesta a un sólido reporte de empleo en Estados Unidos. Los datos de nóminas privadas y actividad del sector servicios mostraron un crecimiento destacado en octubre, fortaleciendo las expectativas de una economía estadounidense robusta y elevando las perspectivas para los mercados internacionales.
En el ámbito local, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó que la inversión fija bruta en agosto alcanzó su peor caída del año, reflejando complejidades en el impulso interno a pesar de la fortaleza externa. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) alcanzó un máximo histórico de 63,394.62 puntos, impulsada principalmente por el desempeño de títulos del sector aeroportuario, entre ellos Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), que subió más de 7%, tras divulgar sus resultados de tráfico de pasajeros de octubre.
El mercado de deuda presentó estabilidad en los rendimientos de bonos a 10 y 20 años, cerrando en 8.67% y 9.39%, respectivamente, reflejando confianza en las perspectivas económicas.La reacción favorable en los mercados demuestra cómo los datos económicos externos influyen en la política monetaria y en los activos mexicanos, en un escenario de expectativas de recortes en las tasas por parte del banco central local.
