El mercado laboral en México proyecta crecimiento moderado, con mayor inversión en automatización y ajustes en horarios y salarios, ante un escenario de incertidumbre económica.
El mercado laboral mexicano para 2026 presenta un escenario caracterizado por una cautelosa tendencia de contratación y Transformaciones en las condiciones laborales. La expectativa neta de empleo para el primer trimestre del próximo año alcanza un 24%, reflejando un incremento en empresas que planean ampliar su plantilla, aunque con una menor intensidad en comparación con temporadas anteriores. La tendencia positiva se mantiene, pero con signos de estabilización ante desafíos económicos y cambios tecnológicos.
El impulso para aumentar la plantilla responde a proyectos específicos, avances tecnológicos y esfuerzos por ampliar la diversidad e inclusión en las organizaciones. Sin embargo, un considerable porcentaje de empleadores mantiene su estructura sin cambios, mientras otros aún evalúan sus necesidades futuras, conforme a las condiciones del mercado y la variabilidad en los requerimientos de sus clientes. Las regiones con mayores perspectivas se ubican en el norte, particularmente en estados como la Ciudad de México y áreas del Noreste, además de sectores como finanzas y seguros, que lideran en confianza de contratación.
Por otro lado, la reforma laboral y la implementación de jornadas laborales de 40 horas a nivel nacional están generando ajustes en los costos operativos, especialmente en pequeñas y medianas empresas, que podrían experimentar incrementos internos del 10 al 30%. La intención de estas reformas apunta a mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores, aunque implicarán desafíos en la reorganización interna y en la competitividad del sector empresarial.
Paralelamente, las perspectivas de crecimiento en generación de empleo formal oscilan entre 150,000 y 460,000 puestos, dependiendo de la fuente, consolidando un escenario de crecimiento moderado en la economía nacional. La incorporación de nuevas tecnologías y perfiles especializados en datos continuará siendo una tendencia prioritaria, impulsando a las empresas a fortalecer su capital humano mediante programas de capacitación y actualización constante, en línea con las demandas de un mercado cada vez más digitalizado.
Complementariamente, la importancia de adaptar las habilidades y modelos de liderazgo se vuelve esencial en un contexto de cambios rápidos y necesidades múltiples. La situación refleja un mercado en transición, donde la innovación, la flexibilidad y el capital humano capacitado serán claves para afrontar los retos del próximo ciclo económico.
