La Fiscalía de la Ciudad de México concluye que la volcadura y explosión ocurrieron por errores humanos, descartando fallas técnicas en la unidad. La Fiscalía de la Ciudad de México informó que los estudios y peritajes realizados tras el accidente ocurrido el 10 de septiembre en la zona de Tláhuac determinaron que la causa principal fue una maniobra incorrecta por parte del conductor. La investigación revela que, pese a que la pipa de gas licuado de petróleo salió en condiciones óptimas, un error al tomar un retorno a velocidad superior a la permitida provocó su volcadura sobre el muro de contención y la posterior fisura en el tanque, que dejó escapar gas. El análisis técnico confirmó que el vehículo, propiedad de la empresa Silza SA de CV, presentaba un estado adecuado en sus componentes físicos, incluyendo válvulas y sistemas de seguridad. Además, se descartaron fallos en las instalaciones de gas y en la estructura vial, ya que el trazado y señalización estaban en condiciones correctas. La velocidad excesiva del conductor en ese momento fue identificada como la causa del accidente, que derivó en una fuga de gas y un incendio que afectó a personas y vehículos en el área. El conductor de la pipa, Fernando Soto, falleció días después del incidente debido a quemaduras severas. La investigación subraya la importancia de la capacitación y la pericia en la operación de transporte de materiales peligrosos para prevenir tragedias similares en el futuro. Este análisis ayuda a entender los factores que llevan a accidentes con riesgos que impactan a toda la comunidad y refuerza la necesidad de medidas preventivas en la seguridad vial y de Transporte de sustancias peligrosas.
