La imposibilidad de exportar ganado en pie a Estados Unidos por la reaparición del gusano barrenador genera pérdidas millonarias y preocupa la salud del sector agropecuario mexicano. Desde finales de 2024, México enfrenta un aumento alarmante en casos de infestación por el gusano barrenador, una plaga que previamente había sido erradicada en el país. En menos de un año, se han registrado más de 7,200 animales afectados, principalmente reses en regiones del sur como Chiapas, Oaxaca y Yucatán. La presencia de esta plaga, que puede afectar distintas especies animales, ha puesto en jaque los esfuerzos de sanidad y control, aunado a la restricción impuesta por Estados Unidos para la exportación de ganado en pie, situación que ha provocado pérdidas superiores a los mil 300 millones de pesos para el sector agropecuario. El brote se inició en noviembre de 2024 y se ha expandido pese a las acciones implementadas, como campañas de capacitación y la construcción de una planta dedicada a la producción de moscas estériles para combatir la plaga. La estrategia ha mostrado resultados en la detección y control de casos, aunque la persistencia del problema refleja la gravedad de la situación. La reapertura del mercado estadounidense, que se estima podría lograrse en unos meses, sería un paso clave para la recuperación económica del sector. La reaparición del gusano barrenador en México se vincula con la propagación en Centroamérica, donde países como Panamá y Costa Rica han reportado casos en años recientes, resaltando la importancia de medidas sanitarias coordinadas para prevenir nuevos brotes. El control de esta plaga es vital para evitar que el impacto económico se traduzca en una crisis mayor, así como para proteger la salud del ganado y garantizar la seguridad alimentaria en la región.
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